Aparecen Nuevos documentos que nos lleva a la verdadera historia del crimen de Malladas, Fotos Originales de La Dehesa de Malladas y Enlaces al blogs: "Las Mentiras de un Abogado Estafador y Funcionario Corrupto. "La Realidad Histórica del Crimen de Malladas". Las Claves. 'El Romance Popular ⛔Prohibido ". Existe una novela falsa llena de mentiras, poco y mal investigada basada en las cartas de un abogado estafador y un político muy poderoso que gobernaba en toda España
Fotos Originales de La Dehesa de Malladas.
LA HISTORIA DEL CRIMEN DE MALLADAS, SIN FICCIÓN SIN "HOMBRE DEL SACO", "CONDES DRACULAS CHUPA CEREBROS".
EL CRIMEN ORIGINAL QUE VIVIERON Y NOS CONTARON NUESTROS ABUELOS SIN FANTASIAS AÑADIDAS. FRIO Y CRUDO COMO LA VIDA DE AQUELLOS TIEMPOS.
EL AUTÉNTICO JUICIO Y PROCESO A LOS CONDENADOS POR EL CRIMEN DE MALLADAS SIN FICCIÓN, SIN MENTIRAS. TODO QUEDÓ ESCRITO.
NUEVOS DOCUMENTOS QUE SOLO LLEVAN DOS AÑOS EN LA HEMEROTACA NOS DESCUBREN LA VERDAD DEL CRIMEN, JUICIO, PROCESO Y EL FINAL DEL CRIMEN DE MALLADAS.
FOTO: Arroyo del Corzo en la dehesa de Malladas.
Arroyo del Corzo a su paso por la dehesa de Malladas. Este arroyo que nunca se seca del todo cruza la dehesa y la divide en dos o lo que es lo mismo está completamente dentro de la finca. No existe Malladas sin el Corzo y el Corzo sin Malladas. Riega y nutre la dehesa con sus charcas sus fuentes y sus pozos con su agua potable. Muere en el río "Rivera de Gata" que viene desde la sierra del mismo nombre a juntarse en "La Sajunta" o junta de los ríos Árrago y Rivera de Gata donde se encuentra el castillo de Milana, y los dos juntas sus aguas, abrazados en uno solo, mueren en el río padre Alagón. Que es el río que viene desde más allá de Las Hurdes, nace en la provincia de Salamanca por la zona próxima a Las Batuecas. Nuestro pequeño y hermoso Arroyo El Corzo nace en "La Sierra de la Garrapata" una línea de farallones de cuarcita que viene desde y es la misma que Monfragüe. Llega hasta unos treinta kilómetros metida en Portugal hasta la Sierra de la Estrella donde Viriato tenía su cuartel. En esta sierra se refugian cientos de animales de todas clases desde búhos reales( bubo bubo) hasta tejones, ciervos, víboras, etc,etc también hay cuevas donde duermen miles de murciélagos y que ya antes habitaron hombres antiguos que cazaron bisontes y caballos salvajes en estas mismas lomas, valles y sierras. Usaron estas enormes paredes de piedra natural para acorralar y cazar rebaños de animales ya extintos. En algunas paredes y cuevas dejaron improntas de su existencia en forma de gráficos y pinturas .En los farallones más altos aún existen restos de antiguos castillos. Uno de los más originales y que he visitado varias veces es el de "Rapapelo" o"Irasynovolveras" pero su nombre verdadero es el castillo de "Hornacenteno" que es una derivación de Hernández Centeno ó "HernanCenteno". Este castillo que en sus tiempos era una especie de torre de vigilancia en las guerras contra los moros y más tarde en las guerras portuguesas y quizás aún funcionaba en la guerra de la independencia??...¿Que independencia?, si España siempre ha sido soberana. No, no siempre.Con los franceses y su emperador Napoleón tuvimos que luchar para independizarnos de su imperio. En una de estas batallas contra el invasor francés el Arroyo del Corzo nos ayudó y venció casi él solo a los ejercitos del emperador. Estos se dirigían con todos los pertrechos hacía Portugal a entablar batalla y conquistar para su imperio. A los españoles no es que nos hubiesen vencido es que engañaron al gobierno de entonces que ordenó que el ejército no interfiera en la campaña de conquista del emperador Napoleón. Que llegaban desde Rusia ,todo centro Europa, parte de África y ahora le tocaba a Portugal. España le dejó hacer. Más bien fueron sus gobernantes que no el pueblo que sufrió los desmanes de los soldados y oficiales franceses . Goya quien fuera el primer reportero gráfico, dejó en sus cuadros negros los abusos de este ejército a los españoles y Becquer en sus "Cuentos y leyendas" narra también algún suceso sobre este tema. El Arroyo de El Corzo que nace de los muchísimos manantiales que existen en toda la Sierra de La Garrapata. A la altura de la fuente de Zarzamora y Valdecaballos existe el paso más amplio y grande para que pudiera pasar un ejército grande como era el de Napoleón. Que decíamos viajaba con toda la intendencia y los cañones transportados por numerosos tiros de mulas. Los guerrilleros de Coria, Moraleja, Zarza, Sierra de Gata, y de los demás pueblos de la zona escondidos en los altos apostaderos de la Garrapata vigilaban. Ese año El Corzo había sufrido crecidas importantes donde algunos animales se habían ahogado. El ejército imperial se dirigía por el camino de Malladas que era la cañada de ganados hacia Alcántara y Egitania en Portugal. Esta tenía un suelo perfecto, la pizarra aflora en esa zona hasta la superficie. Los carros pesados y las mulas que tiraban avanzaban de lujo por la cañada tan saneada y seca después de semanas de lluvia. Cuando ya se distinguían los picos y castilletes de la Garrapata lanzando señales de humo. Los soldados franceses reían de que los españoles tuvieran que avisar así, todavía, como antiguamente. Poco sabían estos risueños soldados el destino que les esperaba. Al acabar la zona de suelo de roca pizarrosa dura, llegaron a "Los Chapatales", donde la roca de pizarra desaparece y comienza el terreno de limos y barro en la zona cuarcítica de La Sierra de La Garrapata. Allí mismo confluyen las aguas de escurrentias del Corzo y todos los manantiales de la cara norte de la dicha Sierra. El mismo nombre "Los Chapatales" ya te dicen algo, pero los traductores franceses entienden y traducen el español pero a duras penas comprenden su significado y los primeros carros pasan sin mucha dificultad por lo que decidieron seguir adelante. De pronto cuando el grueso de las tropas estaban metido en el barrizal que aquello se estaba convirtiendo. Los guerrilleros de la comarca apoyados por algún oficial y pocos soldados del ejército regular español. Se liaron a tiros y trabucazos. A muy pocos alcanzaron con sus anticuadas armas. El estruendo que aumentaba el eco de los farallones, el relinchar de las mulas atoradas en el barro, los soldados asustados por verse en ese aprieto hicieron el resto. Los cañones no podían maniobrar hundidos en el barrizal, los caballos se encabritaban y tiraban a sus jinetes, los oficiales hundidos hasta la rodilla atrapados con por sus botas en el lodo y barro que el Arroyo del Corzo había dejado por las crecidas durante siglos. Cuanto más se movían y pateaban por salir, más blando y pegajoso se hacia. Ya los soldados hundidos hasta la cintura y a los caballos les llegaba el adobe por la barriga, de los cañones hundidos solo se veía la boca o las ruedas de madera flotando en aquella charca de tierras movedizas , a los los fusiles y mosqueteros se los tragó la tierra y allí siguen todavía..Aquello se convirtió en un desastre del ejercito más grande y mejor armado del mundo. Cuando querían entrar en formación de defensa y ataque y no podían por que la tierra hecha barro y lodo los atrapaba. Lo que aprovecharon los guerrilleros españoles que ya se habían hecho con buenas armas y algunos cañones de los franceses. Utilizaron contra ellos sus propias armas. Tiros, cañonazos y granadas de hierro forjado que al explotar destrozaban con su propia metralla todo lo que alcanzaba. Armas francesas contra su propios ejército inútil y atrapado que no podía maniobrar. Nadie recuerda el número exacto de soldados franceses que murieron ese día entre los tiros y el barro, pisados por las mulas y por los mismos compañeros intentando salir de "Los Chapatales". Una gran extensión de terreno en la Encomienda de Malladas de tierras cenagosas y limos de los manantiales, llenas de juncos, que solamente se aprovecha en verano por los rebaños. Aquel lugar donde los soldados franceses quedaron atrapados por el barrizal junto a sus cañones y sus caballos. El enclave pasó a llamarse " El Valle de La Huesa" por el tiempo que los huesos de los muertos estuvieron blanqueandose al sol. Cuentan las crónicas que los buitres de la colonia de estas aves que hay en "Los Canchos de Ramiro" estuvieron acudiendo al lugar durante mucho tiempo. Incluso Rafael Ferlosio conocía el hecho como todo buen coriano y le dedica una elegía donde se refiere a estas aves como:
"Monjes sin regla y sin votos,
sin virtudes ni pecados;
pechos sin gozo y sin pena;
ojos sin risas y sin llantos.
Eremitas de las cumbres,
vigías de los nublados,
dioses de cielos adversos
y de caminos contrarios.
Los verás al sol poniente,
cuando aún doran sus rayos
las más altas cresterías
que coronan los barrancos."
Por supuesto el poema o elegía es mucho más extenso y habla de los soldados, de los caballos y los cañones, de como los huesos se doran al sol en el cenagal de "Los Chapatales" y así lo dice:
..."¿Cavilan bienes o males?
¿Urden provechos o daños?
¿Huelen la pólvora muerta
de las guerras del pasado?
¿Tejen las hebras del cierzo
con salas de empecinado?
¿ Saben la tierra que mezcla
los cráneos de los soldados,
el cenagal que fué tumba
de cañones y caballos?
Viandante no le preguntes.
cómo, ni dónde. Ni cuándo,
ni esperes que ellos decidan
quién fué el bueno, quién fué el malo,
Que el cabal sepulturero.
no hace acepción de finados,
ni quiere oír de inocentes.
ni conocer de culpados....
"... Alas abiertas y quietas.
sobre los vientos más altos
rueda de silencio y de muerte.
al medio día girando..."
Y acaba con esta estrofa :
" Cruda y desnuda memoria
despliega sobre los campos
el silencio de sus alas,
como un manto".
FIN.
Rafael Sánchez Ferlosio.
"1811 ó Los Canchos de Ramiro "
No es que lo escribiera ese año de 1811. Este es el año que ocurrió la batalla de El glorioso ejército imperial de Napoleón contra la orografía de Malladas, en el lugar conocido como " Los Chapatales". Ferlosio lo escribió por la década de los 50 más o menos y en verso narra lo poco que se recuerda del hecho que no está recogido en ninguna crónica de grandes batallas. Ya que fué una batalla que no ganó ningún ejercito contra otro ejército, sino el pequeño y manso arroyo de una dehesa solitaria donde unos hombres hijos del pueblo medio bandoleros, contra los magníficos soldados del imperio más grande y glorioso del planeta . Era una vergüenza para todo buen militar que se preciara:que este magnífico ejército que había triunfado y ganado cientos de batallas y guerras fuese derrotado por el barro de un arroyo en un lugar apartado del rincón más desierto y olvidado de Extremadura. En los lugareños quedó el recuerdo y se pasó de hijos a padres. Así llegó hasta mi por medio de mi padre quien a su vez lo escuchó de su abuelo y este lo escuchó de su padre quien ya lo vivió casi directamente. Allí sigue el chapatal o barrizal donde quedaron atrapados los soldados, sus cañones, así como los caballos y mulas que llevaban al glorioso ejército del emperador. Este es el lugar a donde se dirigía Isidoro Hernández " el lagarto" el día del crimen de Malladas y por eso se cruzó con Celedonio " el Coleta" y Jorge Bodón. Todo tiene una relación.
FOTO: Casa Grande de Malladas.
Enlaces al blogs original documentado tras más de 35 años de auténtica investigación puerta a puerta y a personas que vivieron directamente el suceso de todas las clases sociales y pareceres. Hoy ya desgraciadamente no quedan de estas personas que conocían muy bien todas las hipótesis, pareceres y vertientes. Ya sabemos que investigar hoy en día es muy cómodo y fácil desde el sillón de casa y por teléfono, pero nunca será igual que sentarse al lado del fuego, en el frío invierno, bajo la espesa sombra de un aliso en el caluroso verano extremeño o en un banco del parque, donde un grupo de jubilados cuentan sus vivencias en la época del crimen. Mientras el verderón encendido en las altas ramas, llama a su hembra para que se acerque y conozca su nido. Sentado al lado del río cristalino y limpio con olor a vida, el croar de las ranas y el canto de los grillos, el piar de lo pájaros volanderos que de árbol en árbol aprenden tras los padres a volar, el chorro interminable de las fuentes al caer en el estanque que las embalsa. El sol en el cielo y los vencejos y golondrinas acercándose con su zigzagueante vuelo al río a beber en vuelo sobre la superficie de espejo del agua. Con la caña de pescar en la mano. Como piedra quieta desde hace siglos, observo todo mi alrededor, sin mover los ojos, veo sin mirar el frágil volar de una pareja de mariposas que casi no se posa en las flores y una tras la otra desaparecen empujadas por la tibia brisa de la tarde ya caída tras los maizales de las huertas del atardecer. De pronto siento una picada en el hilo que toco con los dedos. Me espabila de mi ensueño y despierto, dentro, en la vida auténtica de la última primavera exuberante de las lluvias tormentosas y cálidas de S. Juan, tocando su final, con los dedos del próximo verano, a punto de llegar. En el pesquín de al lado este honorable anciano con la paciencia infinita del pescador esperando capturar al sabio pez del río, que no es otro que un dios muy viejo y antiguo, que cuida de su tramo de naturaleza. El pescador sabe que nunca llegará a capturarlo. Un día, tras otro y tras una semana, un mes y tras el mes, un año y tras el año, otro y otro, así desde aquel día que recién coronado rey del río, el pez dios quiso jugar con el pescador y se dejó atrapar, picó. La lucha duró unos segundos, suficientes para que el pescador sintiera su fuerza en los brazos, al final del sedal . Un segundo luchó y rompió los aperos del pescador. Lo que enganchó al pescador no fue la fuerza extrema del pez, ni pescar semejante pieza sino la sabiduría que sintió en ese instante donde creyó capturar el río entero, sus misterios, su pasado. Cuando en un tiempo muy antiguo el río era diez veces más poderoso, diez veces más caudaloso, diez veces más limpio y puro. Cuando el río rebosaba de vida, era vida pura y salvaje. En los fondos arenosos y las gravera se veían peces enormes incluso más grandes que el pez rey. Cardúmenes de grandes barbos subían hacia las fuentes a desovar. Los árboles doblaban sus ramas hacia el agua. Los nidos de las oropéndolas colgaban como frutos de los grandes chopos y el cielo cubierto de bandadas de estorninos y palomas torcaces que se perdían tras la Sierra. El pescador se enganchó a la visión que le dejó ver el viejo pez. Todas las tardes volvía al mismo lugar a ver si el antiguo dios del río le quisiera mostrar otra vez ese instante de sabiduría y de luz, donde aparecía la naturaleza, tal como era cuando el hombre aún no la había tocado, tal como era antes que los hombres dejaran de ser sus hijos.
En otra forma, nunca abrirán tanto sus corazones estas personas que revelan sus secretos sus pareceres y retazos de su vida. Ahora por teléfono y en Internet se hubiesen quedado en silencio. Aquí narraré lo que muchos de aquellos ancianos y otros me enseñaron, me mostraron y que de otra forma hubieran desaparecido en el olvido para siempre.
La primera mentira y de las más gorda de Roso es cuando mete al conde de Malladas en el asunto. Este señor no tiene que ver completamente nada en absoluto. Pero nada que nada. Cuando sucedió el Crimen era un amable anciano con reumas y no tenía fuerzas casi para andarse unos metros por la dehesa cuanto más para matar a nadie. Le une al suceso el nombre de la encomienda o dehesa que le dio el nombre del condado a su padre al recibir el título de conde de manos del rey Alfonso XII. D. Agustín Díaz Agero y Gutiérrez 2ºconde de Malladas lo heredó de él. No fue citado al juicio. No conocía los hechos en absoluto, solo lo que le contaron y como es natural aportó dinero en la colecta para ayudar a dos familias de trabajadores que habían perdido a sus madres y esposas en un crimen que había sucedido en la finca de su título y propiedad. Igual que otros vecinos de Moraleja y pueblos de alrededores que aportaron a la colecta. Igual que lo aportó mi bisabuelo el administrador y el alcalde, el médico del pueblo, la asociación de comerciantes, etc, etc...por que los maridos de las señoras asesinadas eran dos trabajadores, humildes, pobres y analfabetos. No tenían para pagar al abogado de la acusación que ellos interpusieron ante el juzgado de instrucción de Coria y por eso hacen una colecta pública y no es el conde quien lo paga, como miente este hombre en su confundido y malintencionado libro que a querido retorcer para que se pareciese al " Crimen de Cuenca" así mintiendo en multitud de datos intenta erigirse a costa de deshonrar e injuriar a personas justas y honradas. Crea unas similitudes muy parecidas a la película del crimen de Cuenca, es una imitación de esta, la estructura que desarrolla en su libro. Busca fama y dinero a costa de la mentira pues si hubiese investigado a fondo no habría llegado a la conclusión que ha escrito. Una conclusión esperpéntica y exagerada donde dice más o menos que en Moraleja había una red de prostitución y crímenes a menores. encubierta por todo el pueblo y cuya cabeza principal es D. Agustín Conde de Malladas. Quien ya dijimos hizo solamente además de aportar en la colecta entablar una querella a este señor por mentir en un mitin de todo estos tenemos documentación, también descubrimos que era un estafador y algo más que no se dice, por no perjudicar a :sus amistades" cuando sustrae sentencias y documentos de la Audiencia de Cáceres como secretario de dicha audiencia. ¿¿como puede trabajar y ostentar este cargo de Secretario de la Audiencia judicial de Cáceres este señor si ya lo habían condenado anteriormente por estafa en el Tribunal Supremo. (sigue)
https://crimenmalladaslaverdadoficial.blogspot.com/2022/08/el-crimen-de-malladas-camino-de.html
https://crimenmalladaslaverdadoficial.blogspot.com/2022/08/el-romance-del-crimen-de-malladas.html
https://crimenmalladaslaverdadoficial.blogspot.com/2019/07/prologo.html
FOTO: Casa Grande de Malladas.

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